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A dos semanas del deceso de José Luis Troncoso, la Justicia analiza pruebas técnicas y contradicciones en el entorno familiar para determinar si se trató de un homicidio.
La Justicia de Santa Cruz investiga la muerte de José Luis Troncoso, hallado con un disparo en Las Heras, mientras aguarda resultados de pericias sobre el entorno familiar y la escena.
El caso de José Luis Troncoso, un jubilado de YPF de 66 años, se inició el pasado 13 de mayo bajo un manto de confusión. Inicialmente, tras el arribo de la policía al domicilio, el primer profesional médico que intervino diagnosticó, de forma preliminar, un deceso por causas naturales. Sin embargo, la intervención de un segundo facultativo fue determinante para que la Justicia cambiara la carátula de la causa.
De acuerdo con fuentes vinculadas al expediente, el segundo médico consideró que los elementos hallados en la vivienda justificaban catalogar el episodio como una «muerte dudosa». Esta determinación forzó la realización de una autopsia, la cual reveló que el cuerpo presentaba una herida de bala causada por una carabina calibre .22. A partir de este hallazgo, el juez Eduardo Quelín inició las actuaciones judiciales para esclarecer la mecánica del hecho, buscando determinar si se trató de un accidente, un suicidio o un homicidio encubierto.
La etapa actual de la instrucción se concentra en la recolección de pruebas técnicas que permitan avanzar en la imputación de responsabilidades. Según informaron fuentes judiciales, la expectativa está depositada en dos diligencias fundamentales.
En primer lugar, el próximo 8 de junio se llevará a cabo en Río Gallegos la pericia de parafina. Este estudio es crucial para detectar la presencia de restos de pólvora en las manos de los familiares y personas del círculo íntimo que se encontraban en el lugar al momento del hallazgo. El resultado de esta pericia permitirá inferir quién manipuló o accionó el arma secuestrada.
En paralelo, los investigadores avanzan con el análisis de seis dispositivos móviles secuestrados durante los procedimientos iniciales. El examen de los contenidos de estos equipos busca reconstruir las comunicaciones y los movimientos previos al suceso, lo que podría aportar datos sobre posibles conflictos o situaciones de tensión en los días previos a la muerte de Troncoso.
Uno de los puntos que complejiza el avance de la causa es la contaminación de la escena del hecho. Tras el fallecimiento, familiares de la víctima realizaron maniobras que dificultaron el trabajo de los peritos: higienizaron el lugar, retiraron una alfombra con manchas de sangre y ocultaron la carabina utilizada.
Este accionar, sumado a las contradicciones detectadas en los relatos brindados por los presentes ante las autoridades, se encuentra bajo estricto análisis judicial. El secuestro de los elementos alterados, incluyendo el rifle y el textil, constituye una parte fundamental del acervo probatorio que el juzgado evalúa para determinar la secuencia de los hechos.
Hasta el momento, y a pesar de la existencia de indicios sobre la alteración del lugar y las discrepancias en los testimonios, no existen pruebas suficientes para sostener una imputación concreta. La Justicia mantiene el hermetismo sobre la causa mientras aguarda que los resultados científicos proporcionen una base sólida para definir la calificación legal del hecho. La resolución del caso dependerá, en última instancia, de la pericia técnica y del cotejo de la información digital recopilada.