
La Federación Económica de Santa Cruz (FESC) reunió a dirigentes y comerciantes pyme de distintas localidades para elaborar un diagnóstico provincial y acordar propuestas frente al retroceso del sector. Durante las deliberaciones, el titular de la entidad, Guillermo Polke, definió el escenario actual como un momento crítico que requiere consensuar planteos unificados ante los gobiernos municipal, provincial y nacional.
El relevamiento expuesto por la organización gremial empresaria señala que la contracción de la actividad abarca a todo el territorio, aunque registra matices regionales. Si bien el contexto afecta a la capital provincial, el deterioro alcanza indicadores más complejos en la zona norte, con especial incidencia en Caleta Olivia, Pico Truncado y Las Heras.
La FESC vinculó la severidad de la crisis en los municipios del norte con el proceso de retiro de YPF y las consecuencias directas sobre el mercado de trabajo. De acuerdo con las estimaciones planteadas durante la reunión, la desvinculación de unos 10.000 trabajadores hidrocarburíferos afectó de forma inmediata el nivel de ingresos circulante.
«Esos 10.000 trabajadores no volvieron a conseguir inserción laboral y son 10.000 consumidores menos, 10.000 clientes menos de un poder adquisitivo importante», sostuvo Polke. La pérdida de esa masa salarial repercutió de manera directa en las ventas minoristas y la sustentabilidad de los establecimientos comerciales locales.
El encuentro contó con la participación de delegaciones de El Calafate, Gobernador Gregores, Los Antiguos y Puerto Deseado, entre otras comunas. A partir del debate generado, la institución trabaja en la redacción de un documento con medidas concretas para presentar ante las autoridades públicas de los tres niveles del Estado.