Jorge García Cuerva advirtió sobre la falta de oportunidades frente al suicidio en jóvenes

El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, encabezó la jornada “No más chicos descartables”, donde abordó la prevención del suicidio adolescente, criticó la ausencia estatal y reclamó un compromiso comunitario integral para acompañar a las juventudes vulnerables.
Durante la jornada “No más chicos descartables”, realizada en la sede de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación junto a Cáritas Buenos Aires y la Unión de Clubes Parroquiales, el arzobispo Jorge García Cuerva planteó la necesidad de reforzar la contención social ante el incremento de situaciones de extrema vulnerabilidad en infancias y adolescencias de sectores populares.
El religioso relató el caso de «Roxana», una adolescente de 15 años a quien visitó en un centro de salud tras sobrevivir a un intento de suicidio. A partir de esa experiencia, reflexionó sobre las dificultades estructurales que condicionan el desarrollo de la juventud y vinculó las crisis emocionales con contextos de marginación y abandono.
Falta de oportunidades y rol del Estado
En su intervención, García Cuerva sostuvo que las principales problemáticas juveniles responden a parálisis profundas relacionadas con la falta de acceso a la educación y la escasez de oportunidades, factores que atribuyó a la falta de un Estado presente e inteligente.
Asimismo, remarcó la importancia del trabajo comunitario para revertir estas dinámicas. Indicó que la respuesta social e institucional no debe limitarse a la asistencia material, sino orientarse a la construcción de proyectos de vida duraderos mediante el acompañamiento afectivo, la contención pastoral y el trabajo articulado en el territorio.
La actividad finalizó con espacios de intercambio y talleres enfocados en dar continuidad a las acciones de contención en los barrios.