Incidentes en Pico Truncado: trece detenidos se amotinaron

Un grupo de catorce reclusos protagonizó este domingo un amotinamiento en la sede policial de Pico Truncado, bloqueando los accesos tras una disputa interna con amenazas de incendio.

Los desmanes comenzaron el domingo, el detonante se vincula con un altercado previo entre las personas bajo detención. El objetivo de las autoridades radica en esclarecer los motivos del enfrentamiento y asegurar la estabilidad en las dependencias del sector.

El problema se inició tras concluir el encuentro de la Selección nacional de fútbol. En ese momento, se generó una pelea en el pabellón que concluyó con la expulsión de un interno por decisión del resto de los alojados. Ante este escenario, el oficial de servicio dispuso el resguardo individual en las celdas, una directiva que originó la resistencia colectiva.

«Los internos no lo quisieron hacer. Hubo entrecruce de palabras, empezaron amenazas y terminó en que no querían que nadie ingrese, no se iban a ‘engomar’, que iban a prender fuego», explicó el subdirector de la Regional Norte, Alejandro Gutiérrez.

Frente al peligro de un foco ígneo, la jefatura activó el esquema de seguridad interna para contingencias críticas. Las acciones incluyeron la interrupción total de los suministros de energía eléctrica y gas natural en el sector afectado. Por esa razón, se requirió la intervención urgente de Bomberos y de la división de Infantería para recuperar el control operativo del edificio.

A partir de ahora, el foco se mantiene en la reorganización de los calabozos. Los involucrados pasaron por revisiones médicas una vez restablecida la calma, constatándose que ninguna de las personas alojadas ni los efectivos policiales sufrieron lesiones durante el operativo.

Los incidentes acontecieron en un marco de protestas por reclamos salariales que sostiene la fuerza de seguridad. A pesar de la huelga, los agentes asignados a la guardia recibieron el respaldo inmediato de camaradas fuera de servicio. Estos efectivos acudieron de forma voluntaria al establecimiento para colaborar en las tareas de pacificación del perímetro.

Según el plan de normalización de las autoridades regionales, la situación logística de la sede policial entrará en revisión. Las líneas de investigación contemplan recopilar testimonios de aquellos detenidos que optaron por no participar de las barricadas.

El comando de la fuerza evalúa la reubicación de los cabecillas de la revuelta. No se descartan traslados definitivos hacia dependencias localizadas en otras comunas de la región para evitar la réplica de disturbios.