Crisis sanitaria: paro de profesionales por reclamos salariales y rechazo al endeudamiento provincial

La secretaria general de APROSA, Andrea Pérez, ratificó un cese de actividades por 72 horas en hospitales santacruceños ante la falta de acuerdos paritarios y el posible uso de crédito público.

El conflicto en el sistema de salud pública de Santa Cruz alcanzó una nueva fase de profundización tras el anuncio de una medida de fuerza que paralizará los servicios durante tres jornadas consecutivas. La determinación de los profesionales responde a una parálisis en las negociaciones que se remonta al mes de febrero. Según explicaron desde el gremio, la prioridad máxima para el colectivo de trabajadores radica en la concreción de una mesa de discusión salarial legítima que permita recomponer los ingresos del sector.

La postura de los representantes de los trabajadores no solo se limita a la cuestión de los haberes, sino que incorpora una dimensión de política fiscal. De acuerdo con lo que explicaron a la prensa, existe una marcada resistencia a que el Poder Ejecutivo provincial opte por la toma de deuda como mecanismo para financiar las mejoras en los sueldos. Para la conducción de APROSA, esta estrategia comprometería la solvencia de las administraciones venideras.

Respecto a la ingeniería económica del Gobierno, la organización gremial señaló que no existieron notificaciones institucionales ni precisiones técnicas sobre la ejecución de los créditos. La información disponible sobre tres alternativas de financiamiento externo provino de trascendidos y reportes periodísticos, lo que motivó un intento de contacto con el Poder Legislativo para obtener claridad sobre los proyectos del Ejecutivo.

La ausencia de precisiones oficiales sobre el origen y destino de los fondos destinados a la salud incrementó la distancia entre las partes. Los representantes del sector manifestaron su intención de verificar con los legisladores si existe un plan concreto ingresado para su tratamiento, mientras sostienen que la gestión actual debe resolver la urgencia salarial sin hipotecar ejercicios futuros.

El deterioro de las condiciones económicas impactó directamente en la estructura de personal de los centros asistenciales. Se observó un fenómeno de migración profesional donde los médicos más jóvenes, ante la imposibilidad de alcanzar la autosuficiencia financiera, optan por abandonar la jurisdicción y retornar a sus provincias de origen.

Esta situación derivó en un esquema de pluriempleo para los profesionales con mayor trayectoria. Para compensar haberes que la entidad calificó de insuficientes, el 99% de los especialistas comenzó a realizar actividades en el ámbito privado. Según detalló Pérez, esta fragmentación del tiempo laboral repercute de forma directa en la calidad y disponibilidad de la atención dentro del esquema público santacruceño.

La operatividad de las unidades hospitalarias presenta cuadros de alta complejidad administrativa. En la actualidad, áreas sensibles como Pediatría, Terapias y Guardias Centrales logran mantenerse operativas únicamente a través del esquema de profesionales itinerantes. Esta modalidad evidencia la carencia de una planta permanente estable para cubrir la demanda de la población.

A la crisis de recursos humanos se añade una deficiencia estructural en la logística de materiales médicos. El reporte gremial indicó que el stock de insumos es limitado y que la disponibilidad de fármacos en las farmacias de los hospitales es prácticamente nula. Por esta razón, el personal sanitario debe gestionar las patologías de los pacientes con recursos mínimos disponibles.