Precios mayoristas: la suba del flete en Santa Cruz y el impacto en góndolas

El Instituto Nacional de Estadística y Censos reportó este martes un alza del 5,2% en los precios mayoristas de abril, una situación que en Santa Cruz duplica la inflación minorista debido al encarecimiento del transporte.

El Sistema de Índices de Precios Mayoristas exhibió una aceleración considerable durante el cuarto mes del año, con lo cual acumuló un 11,6% en lo que va de 2026. Esta dinámica generó repercusiones inmediatas en el ámbito productivo de la Patagonia.

La variación registrada en los centros de fabricación dobla el registro percibido por los usuarios finales en los comercios. El presidente de la Federación Económica de Santa Cruz, Guillermo Polke, precisó que mientras el índice general minorista avanzó un 2,6%, el indicador mayorista escaló al doble de dicho porcentaje.

La explicación técnica de este fenómeno radica en la estructura logística y la ubicación geográfica de la región. Según los datos oficiales del organismo estadístico, los rubros con mayor empuje dentro de los bienes nacionales fueron Petróleo crudo y gas con un 2,09%, seguidos por los productos refinados del petróleo que marcaron un 1,63%.

«Cada vez que sube el petróleo, sube el flete», explicó el representante de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa. El dirigente empresarial añadió que el encarecimiento de la distribución provoca que cualquier variación en los combustibles se traslade de forma directa a todo lo que ingresa al territorio santacruceño por vía terrestre.

El traslado de estos incrementos hacia los puntos de venta locales no ocurre de forma inmediata, sino que presenta un rezago de pocas semanas. Las pequeñas y medianas empresas absorben inicialmente la diferencia de costos, lo que restringe su rentabilidad operativa en un escenario de erogaciones crecientes.

Por esa razón, el comercio minorista enfrenta el desafío de sostener su actividad con márgenes de ganancia más estrechos. Desde la conducción de la entidad gremial empresaria manifestaron que los efectos comerciales de lo sucedido en los depósitos fabriles durante abril se evidenciarán con nitidez durante mayo y junio en el consumo cotidiano de la población.

La medición oficial desagregada permite observar que el Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor registró una suba del 4,8% en el mismo período. Esta cifra se conformó mediante una variación del 4,9% en las manufacturas fabricadas dentro del país, mientras que los elementos procedentes del exterior mostraron una aceleración más atenuada del 2,5%.

Sustancias químicas y productos plásticos también ejercieron una presión positiva en el indicador general, consolidando una tendencia que condiciona las previsiones de abastecimiento regional.

El panorama para los próximos meses presenta desafíos estructurales según las proyecciones de las cámaras mercantiles locales. Los representantes de la producción anticipan nuevos aumentos en los alimentos esenciales y combustibles, en un marco donde los ingresos de los asalariados podrían quedar rezagados frente a los valores de fábrica, manteniendo una situación de incertidumbre en la cadena comercial general.