Trabajadores despedidos de Autofarma increparon a los dueños del Grupo Llaneza en Río Gallegos

Exempleados de la cadena de farmacias abordaron a Daniel y Rubén Llaneza en el centro capitalino tras confirmarse el cierre de sucursales. El empresario argumentó que la firma está fundida y culpó a deudas de OSEF.
La tensión por la paralización de la cadena Autofarma se trasladó a las calles céntricas de la capital provincial. Un grupo de trabajadores despedidos confrontó a los empresarios Daniel Llaneza y Rubén Llaneza para exigir respuestas ante el cierre de la firma, en un conflicto que deja a 190 familias sin su fuente de ingreso.
Durante la movilización a pie por la zona comercial, los empleados increparon a los titulares del Grupo Llaneza entre recriminaciones y muestras de angustia. Pese al clima de tensión y las protestas verbales, la manifestación no derivó en agresiones físicas.
Interpelado por el expersonal en la vía pública, Daniel Llaneza justificó el cese de operaciones y argumentó un descalabro financiero. «Estoy fundido», afirmó el empresario ante los reclamos.
En sus breves respuestas, sostuvo que la firma mantuvo al día los sueldos durante su funcionamiento y atribuyó la parálisis a una acreencia pendiente con la obra social OSEF. Según manifestó, la cancelación de las obligaciones laborales adeudadas a los trabajadores dependerá del cobro de dichos fondos.
La confirmación del cierre definitivo de las sucursales de la cadena en Santa Cruz dejó a las claras el fin de la prestación comercial de la firma en la provincia. Sin soluciones inmediatas tras el cruce en la vía pública, los exempleados mantienen el reclamo por el pago de las indemnizaciones correspondientes y aguardan definiciones en el ámbito administrativo.