Trabajadores de Autofarma en Río Gallegos iniciaron retención de tareas por sueldos adeudados

Empleados de la firma comercial en Río Gallegos realizan una medida de fuerza por dos meses de salarios impagos. El conflicto deriva de una crisis financiera provocada por la deuda millonaria que mantiene la obra social estatal de Tierra del Fuego.

La medida de fuerza comenzó este jueves con un paro de 24 horas motivado por el retraso en la liquidación de los haberes. A pesar del reclamo, los operarios confirmaron que la Farmacia Moderna mantiene una guardia para la atención exclusiva de urgencias, con el objetivo de no interrumpir el suministro de medicamentos esenciales a los pacientes de la comunidad.

El origen de la crisis se sitúa en la provincia vecina, donde la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) mantiene un pasivo superior a los 7.000 millones de pesos con la empresa Autofarma. Esta situación arrastra meses de complicaciones operativas: a principios de año la firma interrumpió la cobertura a los más de 37.000 afiliados del organismo tras calificar el escenario como insostenible. Recientemente, el propio directorio de la obra social fueguina admitió el déficit de sus cuentas debido a deudas heredadas con laboratorios y prestadores médicos.

La parálisis en los pagos institucionales impactó directamente en la sustentabilidad de los puestos de trabajo. El conflicto afecta a un total de 202 trabajadores distribuidos en distintas sucursales de Santa Cruz y Tierra del Fuego.

Desde el sector laboral manifestaron la urgencia de recibir una respuesta estatal. «Hace dos meses que trabajamos sin cobrar nuestros salarios. Hoy realizamos una retención de servicios por 24 horas porque nuestras familias ya no pueden esperar más», señalaron los empleados, quienes remarcaron que las prestaciones y la entrega de fármacos ya fueron cumplimentadas en tiempo y forma por parte del personal.

Los damnificados exigen que el Gobierno de Tierra del Fuego destine los fondos necesarios para cancelar las prestaciones ya realizadas, lo que permitiría a la empresa afrontar los salarios rezagados. La normalización de las actividades en las bocas de atención locales queda supeditado a la resolución de este conflicto financiero entre el Estado fueguino y la firma farmacéutica.